PEDIATRÍA PARA PADRES

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Posibles problemas de la lactancia materna

La lactancia es sin duda la mejor alimentación para los recién nacidos, ya que aporta de manera natural todos los nutrientes y anticuerpos que el organismo de los más pequeños necesita para mantenerse sanos, fuertes y crecer adecuadamente.

Aportarle al bebé la leche materna, es una manera de crear un vínculo de la madre con su hijo, hasta el momento no existe ningún alimento que pueda sustituirla por completo. Pero es importante también tener en cuenta posibles problemas que pueden presentarse durante el período de lactancia, cada uno de ellos con un buen seguimiento profesional puede ser tratado adecuadamente.

Durante la primera semana luego del parto es común sentir dolor en los pezones por el movimiento de succión que hace el niño, puede deberse también a que el bebé esté colocado en una posición incorrecta o que sólo esté succionando del pezón y no de la mamila. El dolor en los pezones suele durar apenas unos días.

También una mala posición del bebé puede provocar la presencia de grietas que varias veces causan sangrado o vómitos con presencia de sangre. En estos casos es necesario limpiar el pezón adecuadamente cuando el bebé termine de tomar la leche y asegurarse de que su boca esté en una posición correcta abarcando parte de la areola.

Durante los primeros días del parto es habitual que las mamas estén congestionadas por el rápido aumento de la producción de leche y puede suceder que el bebé no alcance a extraerla. Esto suele desaparecer luego de los primeros días pero una buena forma de ayudar es presionando suavemente sobre la areola hundiendo los dedos para que de esta manera el niño pueda tomar y a su vez estimularlo a succionar adecuadamente.

Otro de los problemas que puede presentarse durante la lactancia materna es la Mastitis o inflamación de parte de la mama, este síntoma suele aparecer cuando la producción de leche es acumulada y las mamas no se vacían por completo. Puede generar una infección, enrojecimiento en la zona, sensación de resfrío, fatiga, dolores de cabeza y en muchos casos fiebre. Las madres suelen recibir antibióticos en estos casos para disminuir los síntomas.

Por el contrario puede suceder que la producción de leche sea insuficiente, es decir que la madre no pueda aportarle al bebé la cantidad necesaria. Pero esto no debe generar preocupación ya que existen muchas maneras de aumentarla, entre ellas tomar mucho líquido cada día y descansar la mayor cantidad de horas posibles para poder mantener el cuerpo relajado.

En algunos casos suele suceder que la madre siente contracciones en el útero, esto es común que se produzca cuando baja la leche ya que la lactancia hace que el útero se encoja, generando menor cantidad de hemorragias luego del parto.

Empezar la lactancia del bebé lo más pronto posible luego del parto es muy importante para evitar los pezones planos o invertidos, si el niño mama de manera frecuente y es colocado en una buena postura, la lactancia podrá darse sin ningún inconveniente.